Darío Acevedo Carmona

En las más resonantes investigaciones judiciales relacionadas con violaciones de derechos humanos y derecho internacional humanitario en Colombia, realizadas por tribunales nacionales o americanos se destaca el activismo del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo en favor de “víctimas de crímenes de estado y terrorismo de estado”. Su accionar se orienta a acusar al estado colombiano de agenciar una política de terror y por tanto criminal contra la población civil, los movimientos sociales y el movimiento armado de las guerrillas revolucionarias...

Aunque se puede pensar que es una acción aislada o individual de esta organización, en realidad se trata de la que ejerce el liderazgo en el frente jurídico de varias (17) Ongs[1] unidas en el Proyecto “Colombia Nunca Más” desde el que se pretende, a la manera de las Comisiones de la Verdad surgidas en el Cono Sur en el marco de la transición de la dictadura a la democracia, pero con correctivos, salvar la memoria popular y aplicar justicia y castigo contra el estado colombiano y sus agentes responsables de crímenes de lesa humanidad... 

El Proyecto Nunca Más es un esfuerzo de un conjunto de organizaciones no gubernamentales de derechos humanos, apoyado solidariamente por organizaciones también no gubernamentales de otros países, dirigido a salvaguardar la memoria de los crímenes de lesa humanidad perpetrados en Colombia durante el último e inconcluso ciclo de violencia, que se inicia en 1965” (www.colombianuncamas.org, documento distribuido en la red internet por http://www.derechos.org/nizcor/colombia, pag. 1)……  

…la idea de excluir a las guerrillas de toda responsabilidad jurídico-penal en materia de crímenes de guerra y por tanto de lesa humanidad, supone escindir normas de valor universal y negar los nuevos desarrollos que han alcanzado las naciones en sus deliberaciones, como las que dieron lugar a la creación de la Corte Penal Internacional que tiene la función de juzgar individuos, sean funcionarios de estado o agentes privados de grupos armados ilegales incursos en delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra y de genocidio. 

Es absurdo e irracional argüir que estos avances son producto de presiones del neoliberalismo. Es inadmisible que se rechace la obligatoriedad de observancia de las normas y preceptos humanitarios en países en conflicto armado por parte de los grupos que están levantados en armas y que hacen parte del mismo.

De igual manera, resulta fallida la apelación a las teorías de los conflictos armados o guerras civiles para mantener una clasificación que ha sido reventada por la realidad histórica de las últimas décadas en el mundo, es decir, seguir pensando que de la teoría del Ius ad Bellum se puede deducir que un levantamiento contra una democracia puede ser calificado de legítimo, es una osada teoría que pondría en aprietos a los regímenes democráticos de todo el mundo.

El hecho protuberante es que las leyes humanitarias deben ser aplicadas sin miramientos a quienes las hayan violado….¿qué decir de los atentados contra lugares civiles como iglesias, escuelas, medios de prensa y clubes, de la voladura de puentes y de la quema de vehículos privados, del reclutamiento masivo de menores, entre otros graves crímenes de guerra y de lesa humanidad?.... 

Con respecto a la tesis que alude a una historia de las guerrillas como expresión de búsqueda de justicia social y producto de “causas objetivas” que han dado lugar a un “conflicto social y armado” pues bien vale la pena reclamar a este respecto  la omisión que se hace de los esfuerzos del Estado y de varios presidentes por llegar a acuerdos de paz, exitosos en algunos casos. También era de esperar, para un análisis más integral que se reconociera el peso negativo de la influencia del narcotráfico en la degradación del accionar de las guerrillas….El documento no dice una sola palabra de condena a las atrocidades de las guerrillas..... 

Y, por último, hay que resaltar la terca persistencia de este Colectivo en un vicio clásico de los marxistas y en especial de los comunistas colombianos que reducen situaciones complejas a explicaciones simplistas y de confrontación mecanicista entre pobres y ricos, buenos y malos, justos e injustos. La opinión pública cuenta con elementos de juicio suficientes para entender que la violencia en Colombia no es competencia o responsabilidad exclusiva del estado o de agentes del mismo, que paramilitares y guerrilleros tienen una altísima cuota de culpa en los hechos de ignominia.....

Ventana Abierta, el blog de Darío Acevedo Carmona 

Darío Acevedo Carmona es historiador y Magister en Historia de la Universidad Nacional de Colombia, Doctor en Historia de la Universidad de Huelva con calificación "Sobresaliente cum laude" (España), Profesor Titular de la Universidad Nacional de Colombia, vinculado desde 1987. Columnista del periódico El Mundo de Medellín y profesor invitado del IHEAL (Instituto de Altos Estudios de América latina) de la Universidad de París III Sorbonne Nouvelle 2005-2006, Cátedra Antonio Nariño e Investigador.


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