15 Marzo 2010
Juan David García Vidal
A mediados del año 2006, en medio del debate que en el país se reabrió, con ocasión de la eliminación de la prohibición constitucional a la reelección presidencial en Colombia, sobre la conveniencia de implantar un régimen parlamentario de gobierno, que no solo resolviera la cuestión de la reelección presidencial, sino también una serie de problemas derivados de nuestro régimen actual, resolví investigar, con la gentil colaboración de Andrés Mejía-Vergnaud, director del Instituto Libertad y Progreso y de mis maestros, los doctores Jesús Vallejo Mejía y Héctor Quintero Arredondo, si era realmente conveniente y viable implantar en Colombia un régimen parlamentario y plasmar las conclusiones en mi trabajo de grado para optar por el título de abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín.