Editorial (Por: Juan David García Vidal)

Estamos en un momento crucial en la lucha contra el terrorismo en Colombia. Al mismo tiempo que retornan y arrecian en casi todo el país los ataques de unas FARC revitalizadas por las ofertas de impunidad y diálogo de un gobierno claudicante, aparece en la escena política colombiana un halo de esperanza con el lanzamiento, la semana pasada, del llamado “Frente de unidad en contra de los terroristas”, en el marco del apoteósico homenaje de solidaridad que varios sectores de la sociedad colombiana le rindieron al doctor Fernando Londoño Hoyos, quien el pasado 15 de mayo milagrosamente salvó su vida de un vil atentado terrorista perpetrado por las FARC en Bogotá.

Jesús Vallejo Mejía

La historia es pródiga en casos de grupos minoritarios, pero audaces, decididos e implacables que han logrado tomar el poder en las sociedades gracias a la debilidad, la candidez, el descuido e incluso la traición de quienes tenían el deber de protegerlas.

José Brechner

El presidente norteamericano, para quien Latinoamérica es un miserable pordiosero que duerme descobijado al frente de la Casa Blanca, dijo en una entrevista para América TeVe en la que fue cuestionado sobre los lazos de Venezuela con Irán: “Nosotros siempre estamos preocupados acerca del compromiso de Irán en su acción desestabilizadora alrededor del globo. Pero mi sentimiento es que lo que ha hecho el Sr. Chávez en los últimos años no ha tenido un serio impacto sobre nuestra seguridad nacional”.

Carlos Alberto Montaner

Fidel Castro se ha enamorado de la Moringa. Es un amor crepuscular. A sus 86 años, como en los boleros, ha encontrado otra razón para vivir. La Moringa es una planta milagrosa que viene de la India. Es una fuente inagotable de proteínas y minerales que crece casi sin agua y en cualquier terreno. Por qué la Moringa no ha efectuado sus prodigios en la India es una pregunta incómoda que el viejo Comandante no se hace. Fidel es un hombre de respuestas, no de preguntas. No conoce la duda, esa actitud típica de los agentes de la CIA. Fidel está seguro de que esta vez ha acertado con la bala de plata adecuada para matar de un tiro todos los males económicos que aquejan al país. Será su legado final a la nación que ha dirigido desde hace tres generaciones, aunque en el tramo final lo asiste su hermano Raúl, en tantos sentidos, pequeño.

Eduardo Mackenzie
 
Una particularidad del nuevo “proceso de paz” que el presidente Santos y las Farc dicen que abrirán en Oslo, Noruega, el 8 de octubre próximo, es que los terroristas no ponen esta vez la condición de que el Gobierno ordene la creación de una zona desmilitarizada o “de despeje”, como dice la prensa, es decir de un amplio territorio del cual sean barridos, por orden de Bogotá, la fuerza pública y los representantes del poder civil.

 Por Juan David García Vidal

El fraude electoral perpetrado por el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y el plan del gobierno de Juan Manuel Santos de otorgarles impunidad y poder político a los narcoterroristas de las FARC en Colombia, han vuelto a poner de manifiesto el doble rasero que predomina sobre todo, aunque no exclusivamente, en la izquierda, cuando se trata de juzgar y condenar los fraudes electorales, las dictaduras y la violencia.


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